jueves, mayo 17, 2007

La Justicia en el Fútbol


El estudio desarrollado por el Apoyo Consultoría para el desarrollo del fútbol peruano, se basa en seis pilares que deben convertirse en la base para el despegue de nuestro fútbol, uno de ellos es el Sistema de Justicia.

Por sentido común a la pregunta de si el Sistema Futbolístico debe ser justo o no la única respuesta posible será que sí. Pero el sistema futbolístico no sólo debe ser justo sino también generar la percepción de serlo.

Esa percepción de justicia tiene dos aspectos que debemos evaluar:
 el punto de vista del aficionado como consumidor del fútbol, y
 el punto de vista del dirigente como el inversionista del fútbol.

Desde el punto de vista del aficionado, lo que se busca es credibilidad en el espectáculo. El fútbol debe parecerse más a una pelea de Box por la percepción de deporte serio, que a una pelea de Cachascán donde la percepción es que vemos una especie de obra de teatro donde si bien se juega con la incertidumbre del resultado es evidente que éste ha sido predeterminado y que los golpes son fruto de un montaje.

La percepción del consumidor del fútbol va a estar siempre determinado por lo que observe, pero también fuertemente influenciado por lo que la prensa exprese. Si la prensa resalta las fallas (humanas) de los árbitros después de observar la quinta repetición de la jugada, el consumidor se quedará con la percepción de la influencia del árbitro en el resultado, de la misma forma como la prueba de dolo de un árbitro afectará la credibilidad de todos su colegas.

Desde el punto de vista del dirigente (inversionista) lo que se debe buscar es un entorno estable y con reglas claras que protejan su inversión.

El aspecto fundamental es que debe existir uniformidad en los fallos.

Suena fácil, pero hay que recordar que cada Liga Distrital, Provincial, Departamental, ADFP, ADFP-SD y FPF tienen sus propias comisiones de justicia con profesionales que rotan, además la FPF, ADFP y ADFP-SD tienen reglamentos de justicia diferentes.

En este sentido hay tres acciones claras:
 Uniformizar los reglamentos de justicia y estandarizarlos con FIFA.
 Establecer un sistema de rotación por tercios de los miembros de las cámaras para garantizar estabilidad en los criterios.
 Crear un sistema de jurisprudencia donde se consulten fallos pasados.

Otro aspecto clave es que los reglamentos y como consecuencia de éstos los fallos, deben proteger la inversión.

Las sanciones a los futbolistas profesionales deben incidir (con excepciones como dopaje, racismo y violencia) en lo monetario y no en el tiempo de suspensión. Porque jugar al fútbol es la herramienta de trabajo del futbolista y porque el futbolista es la inversión principal del inversionista. Sanciones muy extensas dejan al club sin su mayor activo y a la persona del futbolista sin la posibilidad de ejercer su profesión.

Los resultados de los partidos no deben modificarse más allá de 48 horas de finalizado el mismo y los reclamos nunca deben favorecer al demandante, es decir, se le quitan los puntos al que comete la falta pero no se le otorgan al que realiza el reclamo. Esto para Este último aspecto podría no resultar “justo” en ocasiones para el perdedor, pero si favorece la generación de un espacio estable que evita las leguleyadas de aquellos que buscan especular de los resultados basados en los espacios grises que pudiera dejar la reglamentación.