domingo, noviembre 26, 2006

Sociedades Anónimas Deportivas, Chile Dos Pasos Adelante

El 7 de Noviembre pasado venció el plazo de los clubes profesionales chilenos para su adecuación a la Ley 20.019. Como consecuencia de 20 clubes de Primera División:
- 11 optaron por convertirse en Sociedades Anónimas Deportivas,
- 7 optaron por mantenerse como corporaciones o fundaciones, para lo cual 5 han creado su Fondo de Deporte Profesional quien manejará la parte monetaria, y la Universidad de Concepción y la Universidad Católica mantuvieron su administración por lo que ahora estarán bajo la supervisión de la Superintendencia de Valores y Seguros de Chile.
- Colo Colo optó por la modalidad de Concesión, y
- U de Chile en una delicada situación financiera, espera para la definición de su situación que parece será igual a la del Colo Colo.

Como vemos, mientras nosotros en el Congreso nos perdemos en discusiones irrelevantes para la transformación de nuestro Fútbol, el Fútbol Chileno ya está dos pasos delante de nosotros: la promulgación de la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas y su puesta en marcha.

Cito a la letra palabras del periodista Rodrigo Bustamante Rojas en referencia al fútbol chileno de principios de los años 2000, “aunque el balompié es una actividad que anualmente mueve millones de dólares, los problemas en la administración de los clubes y la poca transparencia a la hora de llevar las cuentas hicieron que ésta fuera cayendo en un pozo cada vez más profundo, y la imagen de jugadores impagos y amenazas de no presentación se hizo común.”

Cuenta Bustamante, que con la huelga del sindicato de futbolistas chilenos SIFUP en el 2002 se acabó la bonanza de los 90’s en la cual la mayoría de clubes hipotecaron sus opciones económicas.

Con sus principales clubes en procesos de quiebra el Congreso Chileno promulgó en Mayo de 2005 la Ley 20.019 de Sociedades Anónimas Deportivas, la cual propone beneficios tributarios al amparo de la Ley 19.768 de Franquicias Tributarias para Mercados Emergentes a cambio de:
- la conversión de los clubes a la forma de Sociedad Anónima Deportiva, o
- la creación de Fondos de Deporte Profesional, o
- la Concesión a una Empresa de Gerenciamiento.

Entre otros por destacar dicha ley propone:
- Hasta 20 años para la cancelación de deudas tributarias.
- Limitaciones para ser accionista de dos SADs con más de 5% de participación.
- Capital Social mínimo de USD34,000.- y Valor Máximo de cada acción de USD17.-.
- Cauciones personales de los directores para garantizar desbalances presupuestales.
- Fiscalización de la Sociedad de Valores y Seguros.

Colo Colo es el ícono de la transformación de los clubes Chilenos. Estando en un proceso de quiebra desde el 2002 se dio en concesión por 30 años a la empresa Blanco&Negro la cual colocó en Junio de 2005 USD31,7 millones en acciones con lo cual comenzó a pagar sus deudas.

Hoy la situación de Colo Colo la podemos resumir en tres puntos:
- Financieramente. La acción de Colo Colo de un valor inicial de 220 pesos, está cotizada en 313 pesos (26 Nov.) con una rentabilidad esperada de 20%.
- Administrativamente. El club se encuentra dirigido por su principal accionista, Sebastián Piñeira uno de los más poderosos y exitosos empresarios chilenos.
- Deportivamente. Se acaba de clasificar a la final de la Copa Sudamericana, muestra de su nivel futbolístico actual.

En todos los países donde el Fútbol creció, fue a partir de la correcta intervención del Gobierno a favor de la promoción de la inversión privada. Las Sociedades Anónimas Deportivas no son una solución nueva, España la implementó en 1991 y hoy tienen el campeonato más poderoso del mundo.

Llegar a la situación en la que está Chile hoy, nos va a tomar no menos de dos años.

Señores(as) Congresistas ¿cuándo comenzaremos el cambio?

Artículos relacionados:
SAD destino escogido por el Fútbol Chileno


La Nueva Delantera Alba


El Fútbol se Tomará la Bolsa


jueves, noviembre 16, 2006

Fútbol Peruano, ¿Destruirlo para Cambiarlo?

El que dice que todo está perfecto es un iluso, el que dice que todo está mal es malintencionado y el que cree que para cambiar hay que destruir es un ignorante.

Si cada grupo avanza en su propia dirección todos avanzan menos, pero si todos avanzan en la misma dirección todos avanzan más, se llama sinergia.

Es más eficaz invertir mucho en un gran proyecto, que invertir poco en muchos proyectos.

Lo que es cierto en el mundo de los negocios es igualmente cierto en el mundo del fútbol, las mismas fórmulas que se aplican para salir de una crisis empresarial se deben aplicar para salir de una crisis futbolística, como la nuestra.

Una Visión común: Convertirnos en la tercera potencia de Sudamérica.

Una Misión común: Proveer a los peruanos de un entretenimiento sano que a la vez promueva el desarrollo de una mejor juventud.

Un Plan Estratégico común: Convertirnos en un país exportador de jugadores.

La lógica es la misma que se utiliza en cualquier otro mercado. Por ejemplo, el mercado de espárragos no podría crecer sin exportarlos y si podemos exportarlos ya procesados la perspectiva de ganancia es mayor. Queda claro que la medida de éxito en el mercado de espárragos es el tamaño del mercado, la suma de las ventas de todas las empresas del sector.

De la misma forma y no tan evidente, la medida de éxito del mercado futbolístico viene determinada por el tamaño del mismo, las ventas de todas las empresas (clubes, ligas, federación, etc.) del segmento. Por ejemplo, sin ser el campeón mundial actual, Brasil sigue siendo el equipo más exitoso del mundo, ya que a ninguna otra selección le pagarían 3millones de dólares por un partido amistoso.

Definido el Plan Estratégico, todas las acciones deberían alinearse tras ese objetivo común y las que no le agreguen valor, simplemente se descartan (el principio del hoy de moda 6 sigma).

Teniendo parámetros definidos las subjetividades quedan de lado. Superficialmente, parecería que bajo este análisis la Selección Mayor y los Clubes Profesionales quedarían en segundo plano, pero no olvidemos que la Selección Mayor financia los procesos de las Selecciones Menores y los Clubes Profesionales son los primeros encargados de la formación de los jugadores.

El siguiente paso es establecer los proyectos que nos llevarán a nuestra visión y para ayudarnos utilizamos el llamado Gráfico de Espina de Pescado:


No es intensión de este artículo bajar al detalle de cada una de las propuestas adjuntas (algo que haremos en otras columnas), sino establecer un parámetro de comparación, para cuando escuchemos a algún “vendedor de sebo de culebra” hablarnos de cómo salvar al fútbol peruano, destruyéndolo hasta sus raíces.

Las grandes soluciones en el entorno deportivo en todo el mundo se encuentran en las páginas especializadas de negocios, porque la salida de la crisis se encuentre en el ámbito empresarial y no en el deportivo. Si lo dudan hagan una búsqueda en Internet bajo “fútbol + negocio” y verán cuántas universidades, agencias de administración deportiva y páginas de negocios aparecen.

La clasificación al Mundial no es una meta, sino un paso para llegar a ella. Es como decir, que el objetivo de una empresa es llegar a su meta de ventas cuando lo cierto es que lo que importa es su rentabilidad a largo plazo.

En el caso del fútbol, la euforia generada por la clasificación a un Mundial se transforma automáticamente en la duplicación de los ingresos por selección y venta de jugadores, esto genera un crecimiento del mercado futbolístico que puede ser consumido o reinvertido.

La historia nos dice que lo generado en nuestras últimas clasificaciones al Mundial se consumió (porque esa era la meta) y como consecuencia el círculo virtuoso se rompió y entramos en un círculo vicioso. Qué diferente sería hoy, si la meta en aquellos tiempos hubiera sido el crecimiento del fútbol peruano y ese dinero se hubiera reinvertido.

miércoles, noviembre 08, 2006

El Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 un Año Después

En Febrero de 2005 recibí el encargo de asumir la Gerencia General de la organización del Campeonato Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005, en momentos en que se reincorporaba Arturo Woodman. Sólo tres semanas más tarde viajábamos a las oficinas de la FIFA para presentar el plan final de la organización.

Se había escuchado el run-run de que iban a dar de baja a Iquitos por culpa de la Fiebre Amarilla. “Hace más de 50 años que no hay casos de fiebre amarilla en Iquitos” nos contaba el Dr. Luis Suarez Jefe de la Oficina de Epidemiología del MINSA, quien nos acompañó a Zurich y que personalmente conversó con el mismo Presidente de la FIFA para convencerlo que se estaba cometiendo una injusticia con Iquitos.

Volvimos de Suiza con el plan de trabajo aprobado y la duda aún de la presencia de Iquitos en el Mundial. Fue la propia gente de Iquitos el pueblo y sus autoridades los que convencieron a la FIFA de que el estadio iba a estar concluido y que no los podían dejar de lado. Digo esto, porque estuve en cada una de esas visitas y sobre todo en la primera donde sinceramente aún no existía ni un pedacito de ese estadio, Mayo del 2005.

Para la organización del Mundial se creó una organización matricial. Vale decir, se tenían 14 jefes de proyecto más cinco gerentes de sede. El jefe de acreditaciones de Piura por ejemplo, le reportaba a la vez al Gerente de Sede de Piura y al Jefe Central de Acreditaciones.

De la misma forma cada Jefe o Gerente me reportaba como Organización, pero también le reportaba a su par en la FIFA. Al más puro estilo corporativo.

Se ejecutaron 14 proyectos: Infraestructura, Facilidades y Estadios, Transporte y Alojamiento, Imagen, Prensa, Marketing, Ventas, Eventos Especiales, Sistemas, Acreditaciones, Protocolo, Temas Médicos, Arbitraje, Logística y Seguridad.

Quedan en el recuerdo las visitas de inspección a las sedes con los técnicos de producción de televisión, “la infraestructura que estamos instalando es la misma que se usará en el Mundial de Alemania”, comentaba uno de ellos. Con sólo decir que la edición gráfica de las imágenes de repetición se hacía en Italia y regresaban por Internet para ser incluidas en la transmisión en tipo real.

El día del primer partido en Piura conversaba con el Oficial de Prensa de FIFA y me decía “la prensa son los ojos del mundo, lo que el mundo va a ver de tu Mundial es lo que ellos escriban”, y pensaba, a veces se aprende más en el pasillo que en el salón. Todas nuestras salas de prensa se instalaron bajo estándares FIFA, 1GB de ancho de banda para la transmisión de imágenes, computadoras, puntos de red y teléfonos para 120 periodistas por estadio.

Nos invitaron a ver la organización del Mundial Sub-20 en Holanda y llamó la atención que los choferes, personal de acreditaciones, protocolo y seguridad de estadios eran todos voluntarios. “Eso no se puede hacer en Sudamérica” nos dijeron. Pues contrario a lo que la gente pensaba, 1200 personas trabajaron como voluntarios en esas áreas en el Perú y debo decir que no sólo no hubo ningún problema, sino que su trabajo fue de primer nivel.

Mientras la policía se concentró en un impecable control exterior de los estadios, los voluntarios con sus casacas amarillas de “Steward” se ocuparon del interior, junto con algunos policías vestidos de voluntarios para controlar cualquier emergencia, que nunca apareció.

17,000 personas promedio por partido presenciaron el Mundial en sus 20 fechas, colocando a este mundial como el tercero más exitoso en asistencia de la historia después de China e India. Es justo mencionar que hubo más de un mundial Sub-17 con asistencias promedio menores a las 5,000 personas por partido, por lo que debemos considerar dicha cifra como un éxito notable.

Finalmente, 330,000 personas de 147 países del mundo vieron lo mejor del Perú a través de las imágenes que proporcionó PromPerú y que fueron emitidas en todas las transmisiones de los partidos del Campeonato Mundial.

Ahora viene a la memoria una pregunta que recibí con la mejor intención, ¿seremos capaces de organizar un evento de esta magnitud?, y repito le dije en esa ocasión, nunca nos hicimos esa pregunta, recibimos un encargo y lo cumplimos con creces.

Y vaya que el Perú cumplió, ha transcurrido un año ya del Mundial Sub-17 de la FIFA Perú 2005 y dos años de la Copa América Perú 2004. Dos torneos organizados en el Perú con una calidad de clase mundial y de los cuales debemos sentirnos muy orgullos.

miércoles, noviembre 01, 2006

La Copa Perú es el Perú

En Febrero de cada año más de 600,000 jugadores afiliados a 22,038 clubes inician la Copa Perú en la etapa Distrital. Para el mes de Mayo, las 2183 ligas Distritales premian a sus Campeones y Subcampeones los cuales avanzan hacia los torneos interdistritales. En el mes de Agosto los 204 torneos interdistritales proclaman a los campeones y subcampeones Provinciales. En Octubre se proclaman 24 campeones y subcampeones Departamentales y a fin de Octubre de acuerdo a una distribución Regional quedan sólo 16 representantes para iniciar la Gran Final Nacional. En Diciembre, se proclama al campeón quien ascenderá al siguiente año a la Primera División (Y el segundo asciende a la Segunda División).

La Copa Perú ha sufrido una gran cantidad de modificaciones desde la época de los hexagonales finales en el Estadio Nacional, pasando por torneos de las formas más diversas como las ya poco recordadas Intermedias A y B. El hecho es que la Copa Perú a pesar de las grandes dificultades logísticas y económicas que significa organizar un Campeonato Nacional en nuestra geografía se ha dado maña para subsistir en el tiempo. Es un torneo viable y exitoso en el tiempo.

Sin embargo, lograr la viabilidad de la Copa Perú ha exigido algunos sacrificios que debemos analizar. Yo incidiría en tres aspectos negativos:

  • 17672 clubes sólo tienen 3 meses de competencia y tan sólo 408 clubes compiten más de 6 meses.
  • La probabilidad de éxito es de 0.009%, sólo 2 equipos ganan y el resto comienza de “cero” al año siguiente.
  • Los 22038 clubes al inicio del año tienen la misma categoría (*) y juegan entre sí, los equipos de barrio contra los finalistas del año anterior.
Entre las principales consecuencias no deseadas del listado anterior tenemos:

  • El campeonato es muy inestable para los auspiciadores, se pueden jugar de 3 a 10 meses lo que dependerá de muchos factores a parte del deportivo, consecuencia del mismo sistema del torneo.
  • La calidad de la competencia no es adecuada en las primeras etapas ya que se juntan equipos muy fuertes con equipos muy débiles.
  • No favorece la institucionalización, dado que cada torneo se juega a todo o nada y la larga se reinicia en “cero”. Esto sólo favorece la inversión en la competencia misma.
  • El tiempo y forma de la competencia no favorece al desarrollo de los jugadores.
En suma, es un torneo “resultadista” y como tal es efectivo, pero no promueve el crecimiento de las instituciones ni de los jugadores.

Como conclusión, en el Perú sólo hay 24 clubes en Primera y Segunda División con poco más de 700 jugadores en total, que tienen una competencia estable, en un marco de tiempo de razonable y con un trabajo bueno o malo de menores.

Urge entonces integrar más equipos a sistemas de campeonato que permitan el desarrollo de las instituciones y de sus jugadores, y esto se puede lograr a través de la misma Copa Perú.

La propuesta es crear 8 Ligas Superiores Regionales de 16 equipos cada una que jugarían a lo largo del año, donde inicialmente jugarían los 3 ó 4 mejores equipos de cada departamento. Cada Liga Superior clasificaría dos representantes para la etapa Nacional de la Copa Perú y bajarían 4 equipos reemplazados por los Campeones Departamentales del año siguiente.

De esta forma los equipos en Ligas Distritales podrían tener hasta seis meses de competencia, restando 4 meses para las competencias Provinciales y Departamentales que clasificarían al año siguiente a la Liga Superior Regional correspondiente.

Ante lo cual:
  • Todos los equipos tendrían de 5 a 6 meses de competencia.
  • 4300 equipos tendrían más de 7 meses de competencia.
  • 800 clubes tendrían más de 8 meses de competencia.
  • 128 clubes formarían una élite mayoritariamente provinciana con competencia estable. Sobre ellos se podrían desarrollar proyectos de promoción de menores e institucionalización.
Se produce entonces un marco estable de competencia para más de 5000 equipos a nivel nacional a favor de sus instituciones, jugadores y posibles auspiciadores.

(*) A excepción de algunos clubes de segunda distrital y otros que eligen iniciar participación en la etapa provincial arriesgándose a jugar tan sólo un mes.