miércoles, julio 18, 2007

La Copa América, Perspectiva Oraganizacional


La Copa América Venezuela 2007 ha concluido de la mejor manera, con estadio lleno, enfrentando a las dos mejores selecciones de América, en un partido lleno de goles y con una atención televisiva mundial sólo comparable con la final del Mundial o la Eurocopa de Naciones.
Pero la Copa América deja más que fútbol, para los venezolanos deja una gran experiencia en la organización de eventos de envergadura, grandes estadios, vías de comunicación y una muy buena imagen a nivel internacional. Pero nada de esto sirve si no se establece un plan estratégico a futuro.
La infraestructura de estadios es más una resaca que una fiesta y lo pueden corroborar todos los países que han desarrollado infraestructura para grandes eventos, una vez que éstos terminan, los grandes estadios pasan a ser elefantes blancos, especialmente en Venezuela que para la práctica del fútbol difícilmente se requieran uno o dos estadios de más de 5,000 espectadores.
Tenemos ejemplos de estadios espectaculares de más de 40,000 personas como los de Barquisimeto, Maturín y Mérida que o no cuentan con clubes de primera división o tienen clubes recién ascendidos sin arraigo popular, dichos estadios no cuentan con vías de acceso adecuadas y obligan a la gente que se retira de ellos a caminatas de más de una hora. Para estos estadios urge la creación de empresas de entretenimiento que se encarguen de identificar las fortalezas y debilidades comerciales de estos estadios y los vuelvan viables (o probablemente subvencionables).
Desde el punto de vista organizacional esta Copa América fue un alarde de inversión difícilmente igualable por países que no pertenezcan al primer mundo, charters, 120 buses nuevos, movilidades a disposición y gran cantidad de personal disponible para satisfacer todas las necesidades de la organización.
Venezuela tiene la dificultad de comunicación propia de nuestros países, las distancias terrestres son muy grandes y las rutas aéreas limitadas y centralizadas en la capital lo que exigió el uso de los charters. La infraestructura hotelera si fue un problema no resuelto, cada ciudad tenía tres o cuatro opciones de hospedaje acorde a los requerimientos de delegaciones, periodistas y turistas en general, lo cual efectivamente causó dificultades.
Desde el punto de la organización del torneo, la Copa América está cada vez más distante de la perfección de los Mundiales de la FIFA o las Copa de la UEFA. Dos ó tres minutos de demora en el inicio de los partidos, campos con más gente de la estrictamente necesaria, dificultades logísticas con las entradas, omisiones serias en el reglamento, fixture que genera el enfrentamiento inmediato de equipos de la misma serie y una serie de detalles menores que tuvieron que ser resueltos “en el momento”, como la incómoda reubicación de las bancas de suplentes en Mérida, hablan de un planificación definitivamente perfectible por parte de la Conmebol.
Quiero cerrar el análisis extrafutbolístico destacando el correcto manejo arbitral de la competencia, haciendo la salvedad que los árbitros si se equivocan, dichas equivocaciones no generaron suspicacias respecto a ciertos favoritismos y si se pudieran malinterpretar algunas desiciones dichos árbitros no volvieron a ser programados.