Como todo mundillo que se jacte de serlo, el mundo del fútbol tiene sus estribillos.
Comenzaba un partido de pase a semifinal de un torneo de Masters con mi arco invicto y un buen amigo me preguntó “¿continuarás con el arco invicto?”, le respondí “te voy a dar la respuesta del pelotero”, casi de manera instintiva me dijo “ya sé, lo importante es que el equipo gane”. Ni continué con el arco invicto ni el equipo ganó, pero eso no es fin de este artículo.
Ahora que estamos en época de pretemporadas vamos a escuchar el famoso “el equipo está al 66%” o “mi equipo es de hombres y no de hombres” , luego en el campeonato antes de perder “somos 11 contra 11” y cuando el equipo pierde “los muchachos dieron todo en el campo”, si gana el técnico dirá “al fin entendieron lo que quiere el técnico” y su asistente “son los muchachos los que ganan los partidos”, casi al final del campeonato “tenemos posibilidades matemáticas” y al final “esto es fruto del trabajo del equipo” y así podremos explorar una variedad de respuestas clichés para cada situación clásica del fútbol.
La mayor parte de estas respuestas representan la versión “correcta” o “adecuada” a cada pregunta o situación, sin embargo, hay una frase que nunca viene bien acompañada y esta es “Usted es hombre de fútbol…”.
Si la frase viene de la forma “Yo sé que usted es hombre de fútbol…” seguramente vendrá acompañada de algún de tipo de propuesta que será mejor no aceptar.
Y si la frase viene en la forma “Pero si usted es hombre de fútbol…” inmediatamente le dirán “…ya sabe cómo es” eso seguramente tratará de explicar algo que prefiero no entender.
Me niego a pensar que por ser “Hombre de Fútbol” uno tiene que ser sujeto de tales propuestas. Felizmente, esa clase de “Hombres de Fútbol” son cada vez menos y el sistema tiene la obligación de desterrar a los que quedan.
Hay tres situaciones claves en la que es necesaria transparencia en el movimiento de los fondos:
- Los contratos de auspicios.
- Los contratos con los jugadores.
- La administración de los fondos.
En el caso de los contratos de auspicios queda claro que los controles que establece SUNAT en especial a las empresas auspiciadoras generan una transparencia en las operaciones que nos dan confianza en su formalidad.
La negociación y firma de los contratos con los jugadores a pesar de las exigencias de FIFA aún tiene muchos intermediarios informales. La FIFA exige que las transacciones de jugadores se hagan de club a club o a través de agentes oficiales de tal forma que cualquier irregularidad pueda ser sancionada. La presencia de intermediarios informales sólo favorece las comisiones a los malos “Hombres de Fútbol” sean entrenadores o dirigentes.
En el caso de la administración y buen uso de los fondos, en la medida que los clubes no se constituyan como Sociedades Anónimas o no haya una exigencia de presentación de documentación contable, los clubes continuarán siendo cajas negras en su administración.
Los manejos transparentes en el fútbol no sólo van a permitir una gestión más eficiente de los recursos, sino también generarán mayor confianza en las empresas que auspician, generando así mayores recursos.
Comenzaba un partido de pase a semifinal de un torneo de Masters con mi arco invicto y un buen amigo me preguntó “¿continuarás con el arco invicto?”, le respondí “te voy a dar la respuesta del pelotero”, casi de manera instintiva me dijo “ya sé, lo importante es que el equipo gane”. Ni continué con el arco invicto ni el equipo ganó, pero eso no es fin de este artículo.
Ahora que estamos en época de pretemporadas vamos a escuchar el famoso “el equipo está al 66%” o “mi equipo es de hombres y no de hombres” , luego en el campeonato antes de perder “somos 11 contra 11” y cuando el equipo pierde “los muchachos dieron todo en el campo”, si gana el técnico dirá “al fin entendieron lo que quiere el técnico” y su asistente “son los muchachos los que ganan los partidos”, casi al final del campeonato “tenemos posibilidades matemáticas” y al final “esto es fruto del trabajo del equipo” y así podremos explorar una variedad de respuestas clichés para cada situación clásica del fútbol.
La mayor parte de estas respuestas representan la versión “correcta” o “adecuada” a cada pregunta o situación, sin embargo, hay una frase que nunca viene bien acompañada y esta es “Usted es hombre de fútbol…”.
Si la frase viene de la forma “Yo sé que usted es hombre de fútbol…” seguramente vendrá acompañada de algún de tipo de propuesta que será mejor no aceptar.
Y si la frase viene en la forma “Pero si usted es hombre de fútbol…” inmediatamente le dirán “…ya sabe cómo es” eso seguramente tratará de explicar algo que prefiero no entender.
Me niego a pensar que por ser “Hombre de Fútbol” uno tiene que ser sujeto de tales propuestas. Felizmente, esa clase de “Hombres de Fútbol” son cada vez menos y el sistema tiene la obligación de desterrar a los que quedan.
Hay tres situaciones claves en la que es necesaria transparencia en el movimiento de los fondos:
- Los contratos de auspicios.
- Los contratos con los jugadores.
- La administración de los fondos.
En el caso de los contratos de auspicios queda claro que los controles que establece SUNAT en especial a las empresas auspiciadoras generan una transparencia en las operaciones que nos dan confianza en su formalidad.
La negociación y firma de los contratos con los jugadores a pesar de las exigencias de FIFA aún tiene muchos intermediarios informales. La FIFA exige que las transacciones de jugadores se hagan de club a club o a través de agentes oficiales de tal forma que cualquier irregularidad pueda ser sancionada. La presencia de intermediarios informales sólo favorece las comisiones a los malos “Hombres de Fútbol” sean entrenadores o dirigentes.
En el caso de la administración y buen uso de los fondos, en la medida que los clubes no se constituyan como Sociedades Anónimas o no haya una exigencia de presentación de documentación contable, los clubes continuarán siendo cajas negras en su administración.
Los manejos transparentes en el fútbol no sólo van a permitir una gestión más eficiente de los recursos, sino también generarán mayor confianza en las empresas que auspician, generando así mayores recursos.


1 comentario:
me parecio un muy buen texto. el escritor tiene mucha razon en lo que dice. yo lo recomendaria. saludos.
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